UNA HUELLA POSITIVA EN EL MUNDO
Sólo somos
una víctima más de la vida,
una muesca
más en la guadaña de la muerte,
pero juro
rebelarme.
Voy a vivir
con la certeza de que puedo morir hoy,
pienso
devorar cada instante de energía,
para hacer
funcionar el vehículo que nos otorga
la
existencia, para desplazarnos por la vida
cuando, en
el fondo, el alma es sólo un pasajero más
en un
trayecto difícil y mortal.
Mi ser se
convertirá en un equilibrista
que hace
piruetas desafiando a las parcas.
Pienso
inspirar vida y expirar lo más tarde posible
de este viaje
a lo desconocido del mundo conocido.
Por tanto,
firmo con letra de vida la fecha de mi muerte,
la caducidad
del cuerpo y la inmortalidad del alma libre.
Aquella, que
hoy te habla, que hoy te increpa
para buscar
en ti una reacción, que te haga sentir
lo
suficientemente vivo como para dejar
una huella
positiva en el mundo.

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