DESDE LA VANGUARDIA DE MI VOZ
Me arriesgué
a quererte, ofreciendo a mi cuerpo
un motivo de
lucha, mientras recibía
dentelladas
de tu amor como heridas de guerra,
como muescas
que marcan cada derrota
en mi
fallida estrategia por conquistarte.
Replegué a
mis tropas, aguardando recuperarme
para otra
ofensiva guiada por mi instinto,
y ataqué
desde la vanguardia de mi voz
a la
retaguardia de mis letras.
Sin éxito
alguno, no queda más
que deponer armas
y firmar
el siguiente
epitafio: “Te amé y perdí”.
Autor: José Sánchez Llamas.

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