LA MARIONETA DE LAS PARCAS
Aléjate de
mí, pues soy un alma rota
que no
merece la piedad de tus brazos,
no te haría
feliz como mereces,
ni sería el
tipo de compañía más indicado.
No soy el
hombre que crees, porque ese hombre
está muerto.
Ahora, en mí, sólo quedan unas cuantas
terminaciones
nerviosas que accionan músculos,
y a su vez
éstos generan un mero movimiento de inercia.
Soy sólo una
marioneta es las manos del tiempo
esperando
que las parcas corten los hilos de mi vida,
para volver
a vivir en la muerte como vivía antes.
No merezco a
nadie ni busco nada, simplemente,
vivo y
escribo, hasta que se decida mi final.
Autor: José Sánchez Llamas.

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