TRES LADRONES
Tres
ladrones vinieron a robarme una noche.
El primero,
se llevó mi capacidad de volver
a amar de la
forma más pura e innata posible.
Dejando a mi
cuerpo desprovisto de un
sentimiento
tan inmenso como la capacidad
infinita de
mi alma para resistir.
El segundo,
se llevó mi capacidad
de
encontrarle a los días una emoción positiva,
con la que
justificar ese presente agradable.
Dejando un
impacto irreversible de
confusión,
sin cabida posible,
a una
reacción inmediata.
El tercero
de ellos fue, sin duda, el más cruel
y despiadado
de todos.
No me robó
nada, pero a cambio, sólo me dejó tiempo.
Dejando que
mis días se conviertan
en una
monótona tristeza cotidiana.
Autor: José Sánchez Llamas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario