EL YUGO DE TU CUERPO
Marcado a
fuego con las cadenas que a ti me atan,
mi piel se
rebela al yugo de tu cuerpo,
intentando
derrocar a tus labios,
para que
puedan pronunciar la libertad
de mi
nombre, sin el temor de hacerlo a gritos.
Desde esta
celda, la pasión prohibida
busca
ampliar su paraíso y que, tú,
seas
completamente mía.
Autor: José Sánchez Llamas.

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