EL PODER DE BAJARTE UNA LUNA
Ahora que
mis palabras perdieron el poder
de bajarte
una luna, y ofrecer a tus pies
un suelo de
estrellas sobre el que poder
caminar,
mientras ilumina nuestro encuentro.
Guardo el
último aliento que resta a mi voz
para dibujar
una caricia que me ofrezca
una sonrisa,
con la que mis ojos
puedan
inmortalizar tu rostro.
Ahora que se
borra la tinta de mi primer verso,
apagando el
rastro de la llama que alimentaba
la ambición
del talento que no tengo.
Escribo un
final sin principios sobre el que arrojo
lo poco que
queda mí escribiendo, hoy,
para ti.
Autor: José Sánchez Llamas.

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