UN AMOR QUE ME DEVORA
Se desprendieron de
mi piel tus caricias,
como legajos del
antiguo manuscrito
que solían firmar tus
manos en mi cuerpo
y, así, perdí las
escamas del pez en que
me convertí para
nadar en el mar de tu cielo.
Desnudo, de aquella
armadura que protegía
la vulnerabilidad de
cualquier soledad,
volví a ser frágil,
exponiendo un huérfano
corazón que pasea por
los tejados
donde te entregó sus
primeros besos.
Ahora, es sólo un
suicida más que se
precipita al vacío de
escribirte
con las desarropadas
manos
que un día cubrían de
fantasía
el tacto de un amor que me devora.
Autor: José Sánchez Llamas.
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