EL COLOR DE UN SUEÑO
Cuando te pienso dejo
que el silencio
hable más que todos
mis versos,
y en la concurrida
soledad
donde nacen tus
recuerdos,
mi ilusión arroja
esperanza
a la tinta que da
color a un sueño.
EL COLOR DE UN SUEÑO
Cuando te pienso dejo
que el silencio
hable más que todos
mis versos,
y en la concurrida
soledad
donde nacen tus
recuerdos,
mi ilusión arroja
esperanza
a la tinta que da
color a un sueño.
UN PEDACITO DE TIEMPO FELIZ
He
intentado tatuar tu sonrisa
a cada
segundo en el que te deslizabas
por
mi mente para conseguir hacer
de
cada instante un pedacito de tiempo feliz,
y
en el desvelo de noches en las que
tu
voz me roba el sueño como una
suave
melodía de cuna, se desnuda
el
alma para vestirte de versos
y
engalanar las torpes líneas
que
construyen el insomnio
de
esperarte en cada luna de cada noche,
donde
recordarte es la inspiración
de
un autor marchito.
PERDIDO EN TANTO…
Perdido en las cosas
que perdí, encontré
el instante perfecto
para para abrazarme
a la esperanza de una
noche, cuya madrugada
florecía en el
palpitante universo silencioso
que acunaba el regazo
de una luna.
En la ilusión hipnótica
de aquella fantasía,
pude sentir como se desgramaban
todos los versos que
escribí entre heridas
de tiempo y cicatrices
de ti, poseídos por la
agonía de un amor que
renuncia a morir,
aferrado al inmortal
delirio de quererte, aunque duelas,
de recordarte, aunque
no quieras, de esperarte,
aunque no vuelvas…
y volví, así, a
perderme en el mudo lenguaje
de tus ojos cuando me
saludan con una mirada,
mientras, tú, finges
olvidarme.
Autor: José Sánchez Llamas.
UN POCO MÁS LOCO POR TI
Vuelvo a pensarte y…
en mitad de mi locura
pronuncio tu nombre
para dejar que, mis labios
saboreen cada letra,
en honor a aquellos besos
fantasma que todavía
sienten, aunque ya
no se pose tu boca a descansar
del mundo
en el regazo de mi
piel… aunque ya,
no mueva el tacto de tus
caricias los hilos
que, todavía, atan a
ti a esta marioneta
con la que solías
jugar a ser traviesa.
Quizás, me haya vuelto
adicto…
a quererte a pedazos
entre los trazos
de un pincel que,
dibuja su agónica fantasía
a lomos de un blanco
corcel llamado deseo,
y tal vez, quizás, hoy
simplemente, quiera
amarte con el alma y
no con el corazón,
porque cuando el
corazón se detiene
el alma continúa…
Por eso, quiero ser ese loco que no se detiene
en estar, cada día,
un poco más loco por ti.
Autor: José Sánchez Llamas.
ARRABAL DE TINTA DESESPERADO
Ahora, que la locura se ha convertido en musa
de todos mis versos, sé que nunca honré
sus labios con el valor de un beso atrevido,
que me aferrase a ella con la fe de todos
mis latidos… y en este arrabal de tinta desesperado,
la soledad es una silenciosa tormenta
que inunda el corazón con lágrimas de tiempo,
mientras se baten en duelo la monotonía
y su tristeza.
UN LUNES DESEPERADO
Con la sutil melodía gris
de un lunes desesperado,
me pierdo en el arte
de quererte a pedazos
entre retazos de tu ausencia,
sin saber que,
jamás tuve el poder
de controlar lo incontrolable
en la dinámica de lo
inesperado.
Es entonces, cuando
intento concebir la noche
como una silenciosa
serenata de las estrellas a la luna
y no puedo soñar con
despertar
cuando vivo frente a
tus ojos.
Autor: José Sánchez Llamas.
BAJO AQUEL MILLAR DE ESTRELLAS
Siempre me gustaron
las cosas pequeñas:
la inmensidad de su
sonrisa, el universo
de su mirada, el sol
bañando de atardecer
su cabello, la
armonía perfecta de la melodía
de su voz
pronunciando mi nombre…
y bajo aquel millar
de estrellas guardé
este millón de sueños,
que se sonroja
al recordar la
fantasía de un amor callado
que todavía arde en
mis ojos.
Autor: José Sánchez Llamas.